La violencia y sus nuevas formas



Para aproximarse a una definición ajustada al concepto de violencia contra los menores, MINOTAURO propone un modelo articulado a partir de una triple caracterización.

La violencia es sistèmica porque pertenece a un contexto social, político y económico determinado y forma parte fundamental de su sistema de relaciones. La violencia es multifactorial porque abordar su comprensión se deberá atender a una multiplicidad de factores que intervienen y acompañan esta realidad. La violencia es simbólica porque es siempre una manifestación de algo que está aún por decir.  

Desde hace más de una década se está proponiendo la profunda conciencia de que la sociedad industrial está mostrando sus últimos coletazos. Las nuevas generaciones nacidas en el tercer milenio de la civilización occidental son denominadas ya como nativas digitales. Nuevas formas de pensamiento deben ser formuladas para dar respuesta a unos ciudadanos que son protagonistas de una transformación vertiginosa del mundo. Y si todo está cambiando y si todo debe ser pensado de nuevo, también las formas de violencia contra nuestros menores están articulándose desde nuevos paradigmas de actuación. Bullying, cyberbullying, grooming o sexting son algunas de estas nuevas maneras de ejercicio de la violencia que ponen en riesgo la integridad física, psicológica y moral de nuestros menores. 

El Observatorio Minotauro quiere contribuir a colocar como una de las prioridades en la agenda política de nuestros gobernantes, en la agenda educativa de nuestras instituciones y en la agenda personal de las familias la defensa de los derechos fundamentales de nuestros menores ante las nuevas formas de violencia que podrían destrozar sus vidas para siempre.